Medios frenan intento de acotar su libertad editorial
La regulación limita la intervención de la autoridad, pero impone nuevas obligaciones a radio y televisión
28 Agosto 2026

La radio y la televisión en México no serán sancionadas por su línea editorial. Tampoco la autoridad, en este caso la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), decidirá si una noticia es veraz o plural, ni intervendrá en la resolución de las quejas que emitan los defensores de las audiencias.
Sin embargo, los medios sí tendrán que crear la figura del defensor de los derechos de las audiencias, quien velará por que se proporcione al televidente o radioescucha los contenidos que demanda y atenderá, en un plazo no mayor a 20 días, los reclamos que se presenten contra un medio de comunicación.
Esto fue lo que se estableció en los Lineamientos de Derechos de las Audiencias, contenidos en la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, aprobados el miércoles y avalados por la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT).
Los concesionarios sí deberán advertir al público cuándo un programa contiene información y opinión, identificar los cortes y avisar cuando existan publicidad y contenidos patrocinados. Estas medidas, según la CIRT, permitieron alcanzar 98 por ciento de lo que solicitó para proteger la libertad de expresión.
Pero esto sólo sucederá al inicio de los programas o cortes y no en cada momento en que se vaya a difundir un contenido de este tipo, como se planteaba originalmente, lo que, de acuerdo con la industria, atentaba contra la fluidez de los contenidos al hacerlos tortuosos.
José Antonio García Herrera, presidente del Consejo Directivo de la CIRT, explicó en entrevista para El Horizonte que la negociación se concentró precisamente en eliminar facultades que permitían a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) entrar al terreno editorial de los medios, entre ellas, la posibilidad de sancionarlos por su línea editorial o calificar si una información era veraz o plural.
Aseguró que hubo resistencias durante varias semanas de conversaciones, pero finalmente la autoridad aceptó modificar los puntos que la industria consideraba de mayor riesgo.
“La autoridad no puede sancionar a los medios de comunicación por su línea editorial o por la información o tratar de discernir si una noticia es veraz, plural o no”.
“Entonces, esas facultades que inicialmente tenían los lineamientos para el órgano regulador, que es la CRT, se eliminaron; primer paso”, indicó.
El segundo cambio fue sacar a la autoridad de las decisiones que adopten los “defensores de las audiencias”.
García Herrera explicó que la CRT ya no podrá intervenir en la resolución de esas quejas ni decidir su sentido; únicamente podrá revisar que una inconformidad sea recibida y tramitada conforme al procedimiento.
“El órgano regulador solamente podrá supervisar que se dé cumplimiento al procedimiento de las quejas, mas no así de la resolución que tomen los defensores de las audiencias con respecto a las quejas. Entonces, esa parte también nos da la total independencia para los defensores de las audiencias”, señaló.
Lo que ahora deberán hacer los medios
En la distinción entre información y opinión también se redujo la carga originalmente planteada.
Las estaciones no tendrán que interrumpir constantemente un programa para advertir qué parte corresponde a una noticia y cuál a una opinión. Bastará con informar al inicio, mediante una leyenda en televisión o una voz en radio, que el contenido incluirá ambos elementos.
En materia de publicidad, García Herrera señaló que los medios deberán avisar dentro del programa cuando se vaya a un corte y, cuando existan programas en los que convivan contenidos con patrocinios o productos, tendrán que advertirlo desde el comienzo.
La intención, dijo, fue evitar interrupciones permanentes que terminaran haciendo pesada la programación para las propias audiencias.
“También se estableció que al inicio del programa se mencionara que este programa contendrá publicidad y contenido. Entonces, con esto creo que cubrimos, digamos, los elementos más importantes para continuar con nuestro trabajo periodístico, con nuestro trabajo de programación, sin interrupciones”, indicó.
García Herrera calculó que la CIRT obtuvo “un 98 por ciento” de lo que solicitó durante las negociaciones y sostuvo que el resultado dejó un equilibrio entre los derechos de las audiencias y la libertad de expresión.
Reconoció, sin embargo, que la regulación seguirá aplicándose a la radio, la televisión abierta y la televisión de paga, mientras que las plataformas digitales, los servicios de streaming y las redes sociales permanecen fuera de estas obligaciones, un tema que la industria pretende mantener sobre la mesa.
El Tribunal también elimina monitoreo del INE
Como colofón, el presidente de la CIRT informó que la Sala Superior del Tribunal Electoral dejó sin efecto un acuerdo del INE que establecía mecanismos para monitorear noticieros de radio y televisión.
García Herrera sostuvo que la Cámara impugnó esas reglas por considerar que utilizaban criterios subjetivos capaces de afectar la libertad de expresión y celebró que fueran anuladas, por lo que calificó la jornada como “un día redondo” para la autonomía editorial de los medios.

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